Titulo: HAPPY TOGETHER
Director: Won Kar Wai
Género: Drama
Año: 1997
La primer imagen que vemos es la estampación de 2 sellos de migraciones de
Enseguida nos enteramos que se tratan de Lai-Y Fai y Ho-Po Wing; de viaje por nuestro país en plan novios que lo vuelven a intentar; este arribo se trata de un nuevo comienzo para ellos.
Tienen intenciones de visitar las cataratas del Iguazú, pero se resisten a tomar un colectivo que tarde en llegar unas 30 horas. Con el poco dinero que tienen alquilan un auto, lo que pueden…resulta ser un cupe chevy de los años ‘70; una carcacha que lo único que hace es traerles problemas y peleas, hasta que deciden separarse nuevamente.
La película ha transcurrido en blanco y negro, con imágenes a veces confusas, en cámara lenta, otras veces rápida, pero que nos hacen traslucir los sentimientos de estos personajes tan contradictorios como parecidos.
Cada uno por su cuenta se dirige a Buenos Aires, uno vive en una pensión de mala muerte en el barrio de la Boca y trabaja de portero en un bar de tango. El otro se la pasa de fiesta, siendo mantenido por otros tíos. Hasta que casualmente se vuelven a encontrar en el bar donde trabaja Ho-Po, y en medio de escenas de celos, golpes y besos, deciden darse otra oportunidad y volver a empezar.
La película es ahora a colores, y chillones y a veces saturados; este cambio en la monocromía nos revela un mejoramiento en el estado de ánimo de nuestros protagonistas, pero ya sabemos que es una estabilidad muy vulnerable.
Así transcurre la historia de estos dos seres, así se suceden encuentros y desencuentros de esta pareja de gays, sumergidos en
Sospechamos que nuestro director se tomo su tiempo en nuestra ciudad para rodar la película, ya que muchos aspectos de la idiosincrasia porteña aparecen perfectamente retratados: infaltable una pareja bailando el tango, la 9 de Julioiluminada, van al hipódromo, se comen una de muzarella, imágenes de un River-Boca, llueve a cántaros, se toman el 29. Todo esto intercalado con infidelidades, peleas y reconciliaciones.
Tonos azules-grises y opacos acompañan a los personajes, retratando perfectamente la melancolía porteña en un rostro asiático, cosa que nos puede llegar a resultar un poco rara; pero la historia esta contada con tal poesía visual que nos resulta todo perfectamente creíble.
La música es otro acierto de esta película, un amplio repertorio de Piazolla se escucha a lo largo de muchas escenas y más de una de Frank Zappa también.
Siguen los desplantes, todo tiene carácter trágico; y se torna negro, como las espesas aguas del Riachuelo, que no faltan en este film que parece un tributo boquense, dada la cantidad de exteriores que se rodaron en este barrio.
Finalmente se separan, uno logra el sueño de ir a Iguazú, y un último exquisito plano de las cataratas corona esta historia, llena de sentimientos encontrados.
La fotografía esta a cargo de Christofer Doyle, un australiano que ha sido inseparable de Won Kar Wai en muchas de sus producciones.
POWERINA









